Mostrando entradas con la etiqueta Comarca de Avilés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Comarca de Avilés. Mostrar todas las entradas

lunes

De la playa de Arnao a la playa de Bainas

Castrillón, vista costa occidental del concejoConocido es que a lo largo del siglo XIX surgieron empresas mineras que ahuecaron las tierras asturianas en busca del próspero carbón; que en algunos valles del interior a los verdes se sumaron los negros y al campesino, el picador. Sin embargo, creo que son menos los que tienen noticias de la existencia de explotaciones carboníferas en la costa, alguna de ellas con galerías situadas debajo del mar. Pues bien, la primera mina marina de España estuvo situada en la playa de Arnao, donde aún podemos contemplar el castillete (esto es, la estructura construida sobre el pozo para la realización de las tareas de extracción del mineral).
De hecho, la localidad de Arnao surgió como consecuencia de la actividad minera desarrollada por la Real Compañía Asturiana de Minas, la primera empresa minera de Asturias (1833), y por sus sucesoras. Primero fue el carbón, y más tarde la fundición y elaboración de zinc y productos derivados (que todavía continúa).


Castrillón, conjunto industrial de Arnao Castrillón, conjunto industrial de Arnao

Castrillón, Arnao, antiguo castillete

Pues bien, la explotación industrial no suele llevarse muy bien con el medio natural y, en el caso que nos ocupa, tampoco. No obstante, parece que en los últimos tiempos algo empieza a cambiar y están en marcha diversos proyectos para la recuperación del conjunto industrial de Arnao para usos turísticos, lo cual, además de la rehabilitación del castillete y de otros edificios del complejo industrial, lleva también aparejado la mejora del entorno de la playa, lugar de inicio de la ruta que hoy os proponemos.

Características
  • Itinerario: Arnao- playa de Bainas- Arnao
  • Dificultad: ▲▲▲▲
  • Señalización: sin pérdida
  • Desnivel: pequeños repechos
  • Distancia: unos 8 kilómetros (i./v.)
  • Duración: alrededor de dos horas y media

Situación y distancias

Distancias por carretera a Piedras Blancas, capital del concejo de Castrillón

Castrillón, situación y distancias
Pulsa en la imagen para aumenar su tamaño


Cómo llegar al punto de partida

El inicio de la ruta se encuentra en la playa de Arnao (ver mapa), a unos dos kilómetros de Piedras Blancas, aunque, dada las restricciones al tráfico de vehículos, lo más recomendable es dejar el coche en uno de los aparcamientos situados en las inmediaciones de la entrada a las instalaciones fabriles. Caminaremos hasta encontrarnos con un pequeño túnel que nos dará acceso a la ensenada, en cuyo extremo más occidental se encuentra el recuperado castillete de tejado de zinc.


Castrillón, Arnao, túnel de acceso a la playa Castrillón, playa de Arnao















Descripción
Tenemos que dirigirnos hacia la zona del castillete. Podemos hacerlo por arriba, por el remodelado paseo, o bien descender a la playa y caminar a la orilla del mar. Tras el castillete, unas escaleras nos conducirán al sendero que, bordeando la costa, nos llevará a nuestro destino.

Castrillón, Arnao, castillete de la antigua mina Castrillón, inicio de la senda costera













Una vez arriba, la línea de la costa se abre hacia el este. De izquierda a derecha: la isla Erbosa, el cabo Peñas, las puntas Forcada y Vidriera, la playa de Salinas y las instalaciones de Asturiana de Zinc, heredera de la Real Compañía Asturiana de Minas en la zona.

Castrillón, vista del litoral oriental

Por buen sendero, con tan sólo algunos repechos que superar, no tardaremos en contemplar la silueta de Santa María del Mar.

Castrillón, tramo del sendero litoral Castrillón, Santa María del Mar











A los pocos minutos, descendemos por camino bien marcado a las oscuras arenas de esta playa que cuenta con numerosos incondicionales, como demuestra la existencia de una amplia oferta turística. Tras recorrer el cuidado paseo marítimo, nos disponemos a recorrer el último tramo de nuestra ruta. Unos veinte minutos después, avistaremos la playa de Bainas.

Castrillón, playa de Bainas Castrillón, playa de Bainas
Bueno. Hemos llegado. Toca ahora descansar un rato, escuchando la rítmica llegada de las olas y contemplando las bellezas de este resguardado paraje. Después tendremos ocasión de caminar un trecho por un camino, similar al que hemos recorrido hasta aquí, que asciende desde la playa. Es otro tramo más de senda costera que llega hasta San Juan de la Arena, pero el recorrido tiene alrededor de doce kilómetros, entre la ida y la vuelta, y nosotros preferimos dejarlo para otra ocasión e iniciar el regreso.

========================
Últimas rutas publicadas:
==================================================================

Sidrería Casa Moisés

Nos parece evidente que la sidra vive en Asturias uno de sus mejores momentos. Los esfuerzos que durante los últimos años han venido realizando productores y lagareros han dado paso a un producto de alta calidad que goza del favor de un creciente número de consumidores, en especial de los jóvenes que cada vez con mayor frecuencia organizan sus reuniones gastronómicas en torno a la bebida regional.

Para que nada faltara, las sidrerías se han vuelto más acogedoras, bien porque se remozaran las instalaciones más antiguas o bien porque hayan aparecido otras nuevas de diseño más atractivo. Tal es el caso de la que hoy queremos recomendar a nuestros lectores.

Lo primero que llama la atención a quien visita por primera vez la Sidrería Casa Moisés es el agradable aspecto del local: amplio, moderno, funcional y luminoso; todo ello sin perder el tradicional y típico encanto de este tipo de establecimientos.


Sidrería Casa Moisés
Calle La Muralla, 4
Avilés
Teléfono: 985 526 000


Del mimo con que ha sido diseñado, habla bien a las claras los restos de muralla que se pueden contemplar tras los vidrios habilitados al efecto en el suelo de la planta baja, o el pozo de agua antiguo que se conserva para deleite de los visitantes.

¡Ah! Y este amplio local, con capacidad para doscientas cincuentas personas distribuidas en varios comedores, está situado en una pleno centro de Avilés.

Toca ya hablar del motivo principal que nos ha traído a este sugerente escenario. Empecemos advirtiendo que en Casa Moisés nos ofrecen un Menú del día para los días de diario (8 euros) y otro para los domingos y festivos (18 euros). Si no nos satisface esta opción, podemos optar por la variada carta de pescados, en la que destacan las diferentes variedades de merluza, en especial la Merluza a la Avilesina; o la de carnes, donde encontraremos un sugerente Entrecot de ternera culón gratinado al queso Cabrales con manzana. También disponemos de la posibilidad de prepararnos nuestro propio menú degustación compartiendo varias raciones, de amplitud más bien generosa, que nos suministra la cuidada cocina de la casa: Chipirones fritos o guisados, Parrochas o Bocartes con jamón, Pitu al ajillo, Calamares en su tinta con arroz blanco o un Pastel de pescado de roca.
Para terminar, debemos hacer una mención especial a la sidra. En Casa Moisés se cuida el producto ofreciendo varios palos de esmerada calidad. En nuestro caso: Prau Monga, una excelente sidra de la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias, elaborada por Viuda de Angelón de Nava.

=========================================================================

OTROS ENLACES REFERIDOS A GASTRONOMÍA


===========================================

domingo

Avilés extramuros: de Galiana a Rivero

Si en un paseo anterior recorrimos una parte del Avilés medieval, os proponemos ahora salir de lo que en otro tiempo fue recinto amurallado para pasear por la zona de expansión (el denominado «Ensanche barroco») que se va a configurar al sur de las murallas a partir del siglo XVII.


Iniciaremos el recorrido, una vez más, en la plaza de España. A pocos metros del edificio donde se ubica el Ayuntamiento, cuyas obras fueron dirigidas por el maestro Juan de Estrada en 1670 siguiendo el diseño de las consistoriales ovetenses que habían sido construidas cincuenta años atrás, encontramos el palacio de Ferrera. Se trata de un edificio de estilo barroco con planta cuadrada y una sola torre que recientemente fue remodelado para convertirse en un lujoso establecimiento hotelero.



Dejando a nuestras espaldas el edificio consistorial abandonaremos la plaza por el ramal que, bordeando el inmenso jardín palaciego (en la actualidad parque de Ferrera), asciende en dirección oeste: estamos en la calle de San Francisco, denominación que alude al convento franciscano que estuvo aquí ubicado hasta que, a resultas de la desamortización de Mendizábal, a mediados del siglo XIX se convirtió en la iglesia parroquial de Santo Tomás de Bari. El edificio, que fue ampliamente reformado en el siglo XVII, conserva la portada septentrional como principal vestigio de sus trazas románicas.



Si continuamos en dirección oeste, llegaremos a Galiana: dos centenares largos de calle soportalada con pavimento de piedra y casonas con palmeras que nos hablan de una ciudad en expansión, con un comercio pujante, y de indianos retornados.












En la parte final de la calle, encontramos uno de los accesos al parque de Ferrera. Antes de entrar, no está de más que nos acerquemos hasta la capilla del Ecce Homo o Jesusín de Galiana. Se trata de una reconstrucción de finales del XIX de otra más antigua dedicada a San Roque que fue construida en la segunda mitad del diecisiete. Y ya que estamos tan cerca, resultaría imperdonable que pasáramos de largo sin detenernos a en el parque del Carbayedo.









Bueno, es hora de que entremos, por fin, en el que hasta no hace tanto era un terreno inaccesible para la mayoría: el parque de Ferrera. Se trata de una zona verde de algo más de ocho hectáreas de extensión que fue jardín del palacio del mismo nombre, propiedad de los marqueses de Ferrera hasta que fuera adquirido por el Ayuntamiento en los años setenta del pasado siglo. Tras disfrutar de este oásis emplazado en pleno centro urbano, dejaremos el parque por la puerta situada en su lado oeste y que nos conduce a Rivero, la salida natural de la villa para quienes se dirigían hacia Oviedo.


Al final de la calle, en una zona ya próxima a la plaza de España, nos encontramos con la Casa de Rodrigo García Pumarino, edificio también conocido como Palacio de Llano Ponte. Se trata de una construcción barroca, de principios del siglo XVIII, mandada edificar por el tal Rodrigo, un gozoniego que regresó enriquecido de su aventura americana, de la que sólo se conserva la fachada original, en la que observamos los pórticos tan habituales en algunas calles de la ciudad.


========================


========================
Otros lugares de interés

===========================================================

martes

De La Ferrería a Sabugo: un paseo por el Avilés medieval

Avilés, plaza del AyuntamientoA fines del siglo XI la villa avilesina obtiene su carta de naturaleza. La concesión en fecha tan temprana de un código normativo a sus habitantes (Fuero de Avilés, 1085), parece que tiene mucho que ver con su privilegiada situación, muy apropiada para proteger a las naves de los embates del Cantábrico. A partir de entonces la villa crece gracias a su puerto, al tráfico marítimo y a la pesca. Comenzaremos este paseo por el Avilés medieval en la plaza de España, a los pies de su Ayuntamiento. A la derecha del edificio, que nos recuerda mucho a las consistoriales ovetenses, se encuentra la calle de La Ferrería, la más antigua de la época medieval que se conserva.

Nada más asomarnos a ella ya percibimos el poso de historia que aportan los blasones que lucen sus edificios.


Avilés, palacio de Valdecarzana

A los pocos metros, en la margen izquierda se alza imponente el palacio de Valdecarzana, la edificación civil más antigua que se conserva en la villa. Del primitivo edificio, construido en el siglo XIV, sólo nos queda su fachada, testimonio más que suficiente para hacernos una idea tanto de su estructura como de la función para la que fue diseñado.

Consta de dos pisos bien diferenciados entre sí. Las dos grandes portaladas del inferior apuntan hacia un uso comercial mientras que las cuatro ventanas ajimezadas del superior son más propias de un local destinado a la habitación familiar de los propietarios. Además de la belleza del edificio, esta fachada es una muestra viva de la creciente pujanza comercial que alcanza la villa avilesina a finales de la Edad Media.

Avilés, iglesia de los Franciscanos, fachada
Prosigamos nuestro caminar por la calle de La Ferrería hasta que, ya al final, desemboca en la plaza de Carlos Lobo: a nuestra derecha se alza la iglesia de los Padres Franciscanos, un edificio construido a finales del siglo XII que ha sufrido diversas ampliaciones y reformas. Así, a la primitiva iglesia de una nave se le fueron añadiendo varias capillas laterales; en el siglo XVII la primitiva techumbre de madera fue sustituida por bóvedas en el cuerpo de la iglesia y en la capilla mayor... Hay que destacar que cerca del altar se encuentra el nicho sepulcral de Pedro Menéndez de Avilés, Adelantado de La Florida.

A destacar la portada del templo que conserva en buena parte su traza original, con tres arquivoltas (la interior más deteriorada, la intermedia presenta diversos relieves en rombos; la externa decorada en zig-zag) cubiertas por un tejaroz sustentado por canecillos.

Mayor interés arquitectónico tiene la capilla de los Alas, originariamente exenta y hoy adosada a la fachada norte de la iglesia. Construida a mediados del siglo XIV por encargo de Pedro Juan, un burgués enriquecido que quiere para sí y los suyos un privilegiado enterramiento, está considerada como un buen ejemplo de la transición del románico al gótico.

Avilés, capilla de los Alas Avilés, capilla de los Alas


















En este mismo lugar, en la plaza de Carlos Lobo, donde se levanta la iglesia y la capilla, se encontraba la «Puerta de la mar» zona de paso que comunicaba el recinto amurallado con una zona del puerto que hoy ocupa la calle La Muralla.
Avilés, calle Bances Candamo


Pues bien, salgamos. Bordeando por la izquierda el parque del Muelle llegaremos a la calle Pedro Menéndez; giremos a la derecha por la segunda calle, la de Bances Candamo. Al final de la pequeña subida habremos llegado a la plaza del Carbayo, corazón de Sabugo, el poblado de pescadores situado extramuros del Avilés medieval. Presidiendo la plaza, la iglesia de Sabugo, de mediados del siglo XIII.




Tiene una sola nave apuntada con tres tramos, rematada en cabecera cuadrada; la portada presenta similitudes con la de la iglesia de los franciscanos.


Avilés, iglesia de Sabugo, portada Avilés, iglesia de Sabugo

Y aquí damos por terminado este recorrido por el Avilés medieval o, mejor dicho, por Avilés y Sabugo que por entonces estaban bien diferenciados.

Después del paseo habrá quien prefiera callejear por los alrededores de la plaza; otros, en cambio, sucumbirán a la tentación de sentarse en una de las terrazas y, a la vera de la vieja iglesia, reponer los líquidos perdidos en la caminata.


========================


========================

viernes

El Chigre de Illas

El chigre de Illas En el centro de Asturias hay un pequeño concejo que ha sabido conservar su esencia rural, manteniéndose al margen del crecimiento urbano que han experimentado otros concejos limítrofes. Se trata de Illas, que se ha especializado en el abastecimiento de productos agrícolas a la comarca de Avilés, gracias a lo cual mantiene un aire típicamente rural. Callezuela (o La Callezuela) es su capital y de su fisonomía ya nos informa su topónimo: se trata de una población con estructura lineal, un pueblo-calle, dominado por el pico Gorfolí y a cuya vera discurre el río Las Traviesas. Pueblo de casas con cuadras, tenadas, hórreos y paneras. Pueblo tranquilo donde los haya.

Illas, situación y distancias

Si has disfrutado de las panorámicas que se divisan desde la cima del Gorfolí o, simplemente, has decidido pasar unas horas por esta zona del centro de Asturias, debes de saber que en Callezuela (saliendo de Avilés en dirección a Grado y tomando la desviación debidamente indicada en La Laguna ) cuentas con un recomendable lugar para comer: El Chigre de Illas.

logo casa comidas


El Chigre de Illas
Callezuela, Illas (ver mapa)
Teléfono: 984 506 140





Aquí encontrarás una amplia variedad de raciones (calamares, carne con patatas, quesos, tortilla de patatas...) y platos combinados (nada que ver con esos otros que con la misma denominación nos ofrecen en algunas cafeterías de ciudad), pero te recomendamos que preguntes por el Menú del día: a elegir entre dos primeros y dos segundos; y deliciosas tartas caseras de postre. Puedes acompañar la comida con sidra, aunque en este caso debes advertir cómo la quieres, pues en El Chigre de Illas la que más se consume (nos han dicho que en proporción de 9 a 1) es una, más dulce de lo habitual, embotellada en Llagar Herminio de Colloto, que cuenta con gran aceptación.

Después de comer, nada mejor que un paseo por Callezuela entre hórreos y paneras. A un lado y al otro de la calle, el verde que todo lo envuelve.


Illas, ayuntamiento Callezuela, panera
Callezuela, iglesia Illas, calle

========================================================================

OTROS ENLACES REFERIDOS A GASTRONOMÍA


===========================================

jueves

Ascensión al Gorfolí


En los alrededores de Avilés no existen alturas destacadas, razón por la cual no es preciso ascender muy arriba para dominar toda la zona. De ahí el protagonismo del pico Gorfolí, que no llega a los seiscientos metros de altura, pero cuya silueta —inconfundible por las antenas de telefonía que lo coronan— se divisa en varios kilómetros a la redonda, y desde su cumbre se puede contemplar sorprendentes panorámicas de la comarca.


Cómo llegar al punto de partida
Aunque existen varios caminos que nos conducen a la cima, la que aquí proponemos parte de Taborneda en el concejo de Illas.

A la salida de Avilés tomamos la AS-237 en dirección a Grado. En La Laguna, nos desviamos por la IA- hasta Callezuela. Poco antes de llegar a la capital del concejo encontraremos una desviación a la izquierda que nos llevara a Taborneda: nuestro puento de partida.


De la parte alta del pueblo parte un camino ascendente que se adentra bajo un plantío de eucaliptos. Al salir de la arboleda, aparecerán a nuestra espalda panorámicas de la costa cada vez más amplias. Tras una pendiente pronunciada llegamos a un mirador: allí podremos contemplar buena parte de la comarca avilesina: el aeropuerto, Piedras Blancas, Avilés y su ría, el pantano de Trasona...



A medida que nos acercamos a la cumbre los tojos y los brezos se adueñan del terreno, la vista alcanza a divisar la ciudad de Gijón y los Picos de Europa. El camino gira y ya en la ladera sur divisamos en primer término las tierras del concejo de Llanera, más allá la Sierra del Aramo y el Gamoniteiro. Aquí el caminante tiene varias opciones; nosotro seguimos la indicación hacia la cima.

Disfrutemos de las vistas al tiempo que descansamos. Al descenso, si el hambre llega a apretar, no está mal que sepamos que abajo, en Callezuela, hay locales como La Tenada o El chigre de Illas donde no se come nada mal.

========================


========================

lunes

El monasterio de Santa María de la Merced (siglo XV)


En el verano del año 2005 dieron comienzo los primeros trabajos en el yacimiento arqueológico de Raíces (Castrillón), que han dado como resultado la recuperación de un asentamiento monástico del siglo XV: el monasterio de Santa María de la Merced.



Para conocer en detalle todo lo que podemos encontrar en el lugar, nada mejor que leer atentamente las explicaciones que Alejandro García e Iván Muñiz, directores de las excavaciones, hicieron públicas en un artículo publicado en La Nueva España en febrero de 2006:

El pasado altomedieval (siglos X-XII)
Entre los siglos X y XII se construye en un espacio de dunas bañado por el mar una primitiva iglesia de Santa María, cuya primera cita se recoge en un documento fechado en el año 905. Esta iglesia va a ser concedida antes de 1181 a la orden de Santiago, junto con un coto o término jurisdiccional adscrito. No se han podido localizar vestigios arqueológicos de esta fundación, que seguramente presentaría una construcción muy modesta. Por otra parte, los análisis arqueológicos han llevado a refutar la atribución románica de la triple arquería correspondiente a una sala capitular. Dicho capítulo era asociado a la llegada santiaguista.


La fundación del eremitorio franciscano (siglo XV)
Damos un amplio salto en el tiempo y nos situamos en las primeras décadas del siglo XV. En torno al año 1413, un noble de Avilés, Fernando González de Oviedo, funda en el lugar un eremitorio franciscano. Los análisis arqueológicos han llevado a la localización de un alto porcentaje de estructuras originales del siglo XV, que representan la fase más antigua conservada. Entre las dependencias estudiadas se cuentan la nueva iglesia de Santa María de Raíces, levantada en estos comienzos de la decimoquinta centuria; la sala capitular, a la que corresponde la triple arquería de medio punto; como hallazgo de gran importancia se suma el espacio palaciego, con la fachada nobiliaria blasonada por el escudo de los González de Oviedo; finalmente, hemos de añadir un sector de claustro que ha sido reaprovechado por los distintos caseríos de Raíces Viejo. Labores de recuperación de la fachada palaciega construida a comienzos del siglo XV. Para estas obras se emplearon canteras situadas en las inmediaciones, de las que se extrajo principalmente arenisca, utilizada tanto para la fábrica pobre de mampuestos como para los elementos arquitectónicos de mayor dignidad, donde se sirvieron de sillares muy bien trabajados.
La fase mercedaria (siglos XV-XVI)
A mediados del siglo XV los frailes franciscanos son expulsados y en su lugar ocupan el eremitorio de Raíces los frailes mercedarios. Son ellos los que dotan al conjunto del nombre con el que va a ser conocido a partir de entonces: monasterio de Santa María de la Merced. En el siglo XVI se levanta una nueva fachada monumental, que cuenta con un impresionante trabajo de sillería en la puerta de entrada, coronada por la celda del comendador y el escudo de la Merced. A esta fase corresponde igualmente la transformación de la sacristía eclesiástica en panteón funerario de la familia Alas Pumariño, bajo denominación de capilla de Nuestra Señora de la Luz.

El abandono: los orígenes de Raíces Viejo
A fines del siglo XVII los frailes mercedarios se trasladan al nuevo convento situado en el barrio avilesino de Sabugo. La capilla de la Luz mantiene las funciones funerarias hasta comienzos del siglo XIX. Pero los nuevos protagonistas son los campesinos de Raíces, que ocupan las dependencias y cultivan las tierras mercedarias. En el siglo XIX, los bienes monásticos son desamortizados y adquiridos por los propios vecinos del lugar. Las estructuras del eremitorio son reaprovechadas en los nuevos caseríos, algo que ha permitido conservar intacta gran parte de las construcciones monásticas más antiguas.




========================