jueves

Ascensión al Gorfolí


En los alrededores de Avilés no existen alturas destacadas, razón por la cual no es preciso ascender muy arriba para dominar toda la zona. De ahí el protagonismo del pico Gorfolí, que no llega a los seiscientos metros de altura, pero cuya silueta —inconfundible por las antenas de telefonía que lo coronan— se divisa en varios kilómetros a la redonda, y desde su cumbre se puede contemplar sorprendentes panorámicas de la comarca.


Cómo llegar al punto de partida
Aunque existen varios caminos que nos conducen a la cima, la que aquí proponemos parte de Taborneda en el concejo de Illas.

A la salida de Avilés tomamos la AS-237 en dirección a Grado. En La Laguna, nos desviamos por la IA- hasta Callezuela. Poco antes de llegar a la capital del concejo encontraremos una desviación a la izquierda que nos llevara a Taborneda: nuestro puento de partida.


De la parte alta del pueblo parte un camino ascendente que se adentra bajo un plantío de eucaliptos. Al salir de la arboleda, aparecerán a nuestra espalda panorámicas de la costa cada vez más amplias. Tras una pendiente pronunciada llegamos a un mirador: allí podremos contemplar buena parte de la comarca avilesina: el aeropuerto, Piedras Blancas, Avilés y su ría, el pantano de Trasona...



A medida que nos acercamos a la cumbre los tojos y los brezos se adueñan del terreno, la vista alcanza a divisar la ciudad de Gijón y los Picos de Europa. El camino gira y ya en la ladera sur divisamos en primer término las tierras del concejo de Llanera, más allá la Sierra del Aramo y el Gamoniteiro. Aquí el caminante tiene varias opciones; nosotro seguimos la indicación hacia la cima.

Disfrutemos de las vistas al tiempo que descansamos. Al descenso, si el hambre llega a apretar, no está mal que sepamos que abajo, en Callezuela, hay locales como La Tenada o El chigre de Illas donde no se come nada mal.

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