jueves

El chigre de Xuaquina

Langreo, La Nueva, El chigre de Xuaquina, exteriorLa verdad, es que antes de decidirnos a entrar dudamos durante unos segundos. Veréis: por un lado estaba el aspecto exterior del local que chocaba un tanto a nuestra mirada más urbanita; por el otro, la experiencia que nos recuerda que no siempre los envoltorios de acero inoxidable suponen una garantía a la hora de comer bien, que no sería la primera vez que, recorriendo los senderos y caminos de esta tierra asturiana,  nos hemos topado con algún chigre similar como única opción para comer, del cual  hemos salido alabando su comida. Al final, fue ese recuerdo de otras situaciones parecidas vividas con anterioridad lo que terminó empujándonos a entrar y sentarnos.  No nos arrepentimos: salimos satisfechos... y lo contamos. 



logo casa comidas
  
El chigre de Xuaquina  
La Nueva
Langreo (ver mapa)
Teléfono: 984 681 106



Nos sentamos primero en el comedor y más tarde en la terraza. En ambos espacios llaman la atención los innumerables objetos que cuelgan de las coloridas, y coloristas, paredes. Se trata de viejos utensilios de cocina, juguetes antiguos, maquetas de hórreos, lámparas de mina, calderos y latas... un sinfín de objetos que confieren al local un abigarrado aspecto.

Langreo, La Nueva, El chigre de Xuaquina, terraza Langreo, La Nueva, El chigre de Xuaquina, comedor interior
Como quiera que el día animara a ello, dejamos el cálido comedor interior, el cual, según más tarde pudimos saber, fue en tiempos pasados concurrida pista de baile,  y nos fuimos a la terraza posterior, mucho más fresca. En las verdes paredes cuelgan, cómo no, garcillas, potas o madreñas.

Langreo, La Nueva, El chigre de Xuaquina, Tortu al cabrales

En esta casa de comidas parece que las tareas están bien distribuidas: Milio se encarga de la decoración y Xuaquina Coto de la cocina. Bueno de toda la cocina, no pues la preparación del Cordero a la estaca es también cosa de él. 

Langreo, La Nueva, El chigre de Xuaquina, Fabada
Por lo que respecta a las viandas, la carta es corta, lo cual, a decir de los entendidos, suele ser un buen presagio: pocos platos y bien trabajados, haciendo bueno aquello de que «el que mucho abarca, poco aprieta».   

Junto al Cordero a la estaca, al cuidado de Milio, destaca el Platu mineru (tortos, huevos caseros, picadillo, adobu de lomo, patates, pimientos) y los tortos (bien al cabrales o con picadillo). Las opciones se cierran con lo que sigue: Revuelto a la asturiana, Fritos de bacalao, Chorizo a la sidra, Parrillada de carne (normal o media ración) y Calamares. En cuanto a los postres: Queso Cabrales con membrillo, Tarta de la abuela, Frixuelo relleno o Tarta de queso.

A todo ello hay que añadir la opción, nada desdeñable del menú del día. Un ejemplo: Paella mixta, Revuelto asturiano o Fabada (tentación que se vio recompensada); Pitu de caleya o Carne guisada.

En fin. Dejando a un lado la decoración, que puede gustar más o menos, resulta que la comida terminó por disipar nuestras dudas iniciales. Dicho lo cual,  tan sólo nos queda sugerir a Xuaquina y Milio que se sumen al grupo, cada vez más nutrido, de las casas de comidas que incluyen la sidra entre las bebidas que ofrecen en el menú.

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